LA CONSTITUCIÓN
La Constitución del latín cum (con) y statuere (establecer). Es la Ley Fundamental de un ordenamiento jurídico que establece la organización y funcionamiento de los órganos del Estado y define el régimen básico de los derechos y libertades de los ciudadanos, garantizándolas bajo su tutela. Esta ley también denominada Carta Magna describe en su cuerpo, las relaciones entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial y sus competencias; la relación de éstos con sus ciudadanos; y los fundamentos de la vida económica y social de un Estado.
La Constitución puede constar o no mediante escrito, y a esta última se le designa también como Constitución consuetudinaria y sus preceptos básicos están contenidos en diversas leyes, cuerpos legales y usos repetidos.
Existen Constituciones rígidas, las que demandan un procedimiento especial y generalmente bastante dificultoso para que tenga lugar su reforma, coinciden casi siempre con las constituciones escritas; y en oposición a estas existen Constituciones flexibles.
Contrario a lo que la mayoría de las personas consideran las Constituciones no solo se crean por decisión del Estado, si no que pueden encontrar su origen político en un contrato entre varias partes o por imposición de un grupo a otro.
En los Estados con estructura monárquica es el rey, en virtud de su cualidad de ser depositario de la soberanía, quien otorga las Constituciones al pueblo (Constituciones Otorgadas). Por consiguiente, el pueblo será un mero destinatario de lo que ordene el soberano.
Existen del mismo modo las Constituciones Impuestas, donde contrario al grupo anterior, es el Parlamento, el que impone determinaciones políticas al monarca, y éste las tiene que aceptar.
Están además las Constituciones Pactadas o Contractuales, las cuales emanan del consenso de voluntades de dos o más agentes políticos reconocidos por el Estado
Otra forma la encontramos en las Constituciones Aprobadas por Voluntad de la Soberanía Popular, las mismas se originan directamente de la sociedad manifestándose, mediante un órgano legislativo. Dicho en otras palabras El poder constituyente recae en el pueblo mismo que expresa su voluntad a través de un órgano, que tiene entre otras funciones estudiar las necesidades de la sociedad para poder modificar y elaborar las leyes en correspondencia con estas necesidades. En este órgano se constituye el poder legislativo del Estado.



















